
El café recién hecho tiene mejor sabor, eso está claro. Sin embargo, pierde su aroma con el tiempo. Si bien el café no dura para siempre, puedes disfrutarlo durante mucho más tiempo con unos sencillos pasos. Te mostraremos cómo conservarlo de forma óptima.
¿Por qué cambia el sabor del café?
Los principales factores que afectan a los granos y al café molido son el oxígeno, la humedad, la temperatura y la luz. Si el café entra en contacto con alguno de estos factores, puede perder su aroma más rápidamente e incluso volverse incomible.
Los granos enteros duran más.
El café premolido pierde su aroma más rápidamente. Por lo tanto, es mejor comprar granos de café y moler solo la cantidad necesaria.
- Los granos enteros conservan su aroma durante aproximadamente cinco semanas.
- El café molido debe consumirse en un plazo de dos semanas.
Empacar herméticamente
El café suele venir en envases especiales que conservan su aroma, donde los granos están protegidos del oxígeno mediante un gas protector o en una bolsa al vacío. El oxígeno reacciona con ciertos componentes de los granos y provoca gradualmente que el café adquiera un sabor rancio.
Para contrarrestar esto, se recomienda almacenar el café de la forma más hermética posible. Las latas o las bolsas resellables son especialmente adecuadas. Un accesorio práctico es el clip de frescura: mantiene las bolsas bien cerradas y es Mucho más resistentes que los clips convencionales de los supermercados.
Al café le gusta seco
La humedad es uno de los mayores enemigos del café. Los granos tostados tienen un contenido de agua muy bajo y pueden absorberla fácilmente.
- Si el café absorbe demasiada humedad, no se extraerá todo su aroma durante la preparación.
- El café húmedo también puede apelmazarse durante la molienda.
- Si el café se almacena en condiciones demasiado húmedas, puede enmohecerse; entonces no solo es problemático en términos de sabor, sino también en términos de salud.
Ni horno ni refrigerador
La temperatura también afecta la calidad del café:
- Refrigerador: La alta humedad puede provocar condensación en los granos. Además, pueden transferirse aromas indeseados de otros alimentos.
- Almacenar en un lugar demasiado cálido: Las altas temperaturas provocan que los granos se sequen, que los aceites del café se evaporen y que el café pierda cuerpo. Si el calor es excesivo, el proceso de tostado continúa: el café se vuelve amargo o, en el peor de los casos, se quema.
¿Se puede congelar el café?
En términos generales: Sí. Los granos de café o de espresso se pueden congelar si se tienen en cuenta algunos puntos:
- Empacar herméticamente y descongelar: Lo ideal es envasar los granos al vacío para evitar que el oxígeno y la humedad los alcancen.
- Racionamiento: Antes de congelarlo, el café debe dividirse en porciones diarias o semanales.
- Descongelar solo una vez: El café debe descongelarse. no se volvió a congelar convertirse en.
Si no tienes una envasadora al vacío, puedes intentar extraer la mayor cantidad de aire posible del envase con una aspiradora o con la boca. Aunque el café pierde algo de aroma al congelarse, esta es la mejor manera de conservar los granos frescos durante más tiempo.


